Hola a todos hoy quiero compartirles otro de mis cuentos que realice ya hace algunos años, sobre los sueños que si se pueden hacer realidad.

Nube

     Charlotte caminaba todas las mañanas rumbo a la universidad donde estudiaba el tercer semestre de comunicación. Por las tardes trabajaba en una de las estaciones de radio  más importantes de Florida, ayudaba a la Sra. Potler con algunos escritos, no le pagaban mucho pero eso no le importaba, soñaba con algún día  poder ser conductora y tener su propio programa de radio para jóvenes como ella, dando consejos y comentarios de ciertos temas en particular; tenia facilidad para escribir, es por eso que siempre llevaba consigo una libreta donde anotaba todo lo que oía o se le ocurría de repente.

     La Sra. Potler quien era la Gerente de la Radio, siempre la felicitaba por lo bueno de sus escritos, pero nunca le daba la oportunidad de poder demostrarlo frente al público, decía que aun le faltaba más calidad en cuanto a ciertas frases.

     Una tarde en que la Sra. Potler salió por varios días, el encargado del programa de las 5:30 de la tarde  sufrió un pequeño accidente, el cual no le permitió asistir a la radio por varios días y como no encontraban quien lo sustituyera Charlotte decidió ocupar su lugar sin importarle que nunca antes lo había hecho. Era un programa de música donde presentan la vida de algún cantante, mandan mensajes al aire y presentan sus discos.

     Una de esas tardes en que estaban entrando llamadas, entro la de un joven desesperado porque necesitaba ayuda, no sabía a quién recurrir  y lo primero que se le ocurrió fue llamare a la radio, estaba sufriendo una crisis a causa de las drogas, quería a como diera lugar salir de ellas, pero sin la ayuda de alguien nunca lo podría lograr.

Charlotte contesto la llamada, el chico comenzó a llorar, a pedir ayuda y Charlotte sin importar que el programa fuera de música y no de ayuda comenzó a escucharlo, el chico se llamaba Mark, decía sentirse muy mal que imaginaba cosas que sentía que alguien le susurraba al oído y no sabía cómo salir de ello. Sus padres Vivian del otro lado de la Ciudad, Mark por algunos conflictos que paso con ellos tuvo que independizarse  y poco a poco fue metiéndose en esto, la soledad en la que se encontraba y las malas compañías lo orillaron a llegar hasta el punto de tener que drogarse, inclusive le platico que ya había tenido dos intentos de suicido por ello.

     Charlotte empezó a darle algunos consejos, a alentarlo  para poco a poco poder ayudarlo. Charlotte le dijo que por más problemas que uno tenga, por difíciles que estos sean  se pueden resolver, que la vida está llena de cosas bellas pero que hay que saberlas hallar. Charlotte se puso a escucharlo por más de media hora. Al final el le dio las gracias por haberlo escuchado estaba ya un poco más tranquilo, ella le dijo que si haces un esfuerzo y miras hacia arriba podrás ver que aun el cielo más oscuro llegara abrirse para mostrarte un cielo azul como nunca antes lo habías visto. Charlotte se sintió feliz  al ver que sus palabras sirvieron para ayudarlo a sentirse mejor; prometió a Mark ir a su casa para de alguna manera poder juntos resolver el problema.

     Nunca se imagino Charlotte que algo así podría ocurrir durante el programa.

     Al término del programa Brandon el encargado de la música estaba furioso por haber interrumpido de esa manera el programa y más porque se podían meter en un problema muy serio  cuando se enterara la Sra. Potler a su regreso. Charlotte decidió asumir la responsabilidad y le dijo que no podía colgarle la bocina aquel chico si estaba necesitando su ayuda y sintió la necesidad de hacerlo.

     Al día siguiente la Sra. Potler regresaba de su viaje, pero la tarde anterior había estado escuchando el programa. Al llegar Charlotte a la radio como todas las tardes se imaginaba a la Sra. Potler furiosa por lo sucedido la tarde de ayer, estaba segura que ese sería su último día de trabajo. Entro a la oficina de la Sra. Potler, ella la miro fijamente por un rato, luego sonrió y la felicito por haber ayudado a aquel muchacho sin importar cuál era el tema del programa y sobre todo por lo bien que supo sacar la situación.

Con el paso del tiempo, Charlotte se convirtió en la mejor consejera de jóvenes en la radio, tuvo por fin su propio programa, gracias a Mark y gracias a eso hizo su sueño realidad, el poder ayudar a miles de jóvenes como aquel día ese chico la necesito.

Hasta el próximo domingo                  peque

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