¿Alguna vez has encontrado a tu media naranja?, ¿Realmente piensas que el amor es encontrar a la otra mitad que te complementa? El amor es un sentimiento universal que da sentido a nuestra vida, porque hay tanto a lo que amar de una manera o de otra que nos mueve a vivir y a querer respirar.

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¿ES ACASO EL AMOR ENCONTRAR UNA MEDIA NARANJA?

Probablemente muchos de ustedes están pensando Qué cosas dice, claro que el amor es encontrar a tu media naranja pero ¿No es el amor algo mucho más que eso?

Hay medias naranjas, medios limones, medios kiwis y un infinito número de frutas lleno de posibilidades en el amor, no hay que buscar un igual sino alguien que te procure felicidad, no podemos pensar en medias naranjas como alguien que colme todos nuestros deseos, que apacigüe nuestros vacíos personales porque, al fin y al cabo, puede generar una dependencia emocional  de la que puede costarnos diferenciarnos, ya que llegado el momento, sino tenemos a esa persona que nos colma por completo ¿Qué será de nuestra vida sin ella?

Y ya no es que perdamos a esa media naranja que nos ha dado la sensación de estar completos, es que la persona que no encuentra a esa media naranja parece que está evocada al fracaso, a la soledad y al dolor cuando estar sin pareja no tiene porqué simbolizar ninguno de estos aspectos. ¿No se puede ser feliz estando solo?

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¿QUE ES EL AMOR SIN DEPENDENCIA?

Todas estas cuestiones me han llevado a preguntarme qué es el amor, cómo definir el amor de una forma abierta y libre sin que ser la media naranja de alguien nos imponga la exigencia de llenar todos los vacíos de la otra persona, sin aceptar que hay vacíos que son personales y propios de nosotros mismos, vacíos que algunos piensan que no pueden llenarse y otros consideran que con el tiempo.

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¿PORQUE NO ENCONTRAR A TU MEDIO LIMON?

Es gracioso el pensar en la media naranja pero  ¿que hay en el  medio limón?, que aunque no es tan dulce como ella te puede dar la felicidad de complementar tu vida con quien quiere estar vinculado contigo.

Sea tu media naranja o tu medio limón cuando  lo encuentres dale la bienvenida a tu vida y dile que compartirás con él o ella lo más hermoso que tienes para darle tu vida misma y caminen juntos de la mano luchando por alcanzar la verdadera felicidad y el complemento de no ser iguales, media naranja y medio limón el complemento ideal.

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Media naranja o medio limón?….Da igual lo importante es encontrar el complemento ideal para tu vida.

 

Feliz día de Pascua.

Hasta el próximo domingo.   peque

 

NOTA:  La expresión amorosa “la media naranja” tiene su origen en un mito que narra el poeta de comedias griego Aristófanes en la obra de Platón llamada “El Banquete”. Contaba Aristófanes que, en un principio, la raza humana era casi perfecta. Los seres eran esféricos como naranjas; tenían dos caras opuestas sobre una misma cabeza, cuatro brazos y cuatro piernas que utilizaban para desplazarse rodando. Estos seres podían ser de tres clases: uno, compuesto de hombre + hombre, otro de mujer + mujer y un tercero (el ‘andrógino’), de hombre + mujer.

Su vanidad les llevó a enfrentarse a los dioses creyéndose semejantes a ellos. Zeus los castigó partiéndolos por la mitad con el rayo; y mandó a Hermes que a cada uno le atara la carne sobrante en torno al ombligo. Ya repuestos, los seres andaban tristes buscando siempre a su otra mitad, y si alguna vez llegaban a encontrarse con ella, se enlazaban con sus brazos hasta dejarse morir de inanición.

Zeus, compadecido por la estirpe humana, ordenó a Hermes que les girase la cara hacia el mismo lado donde tenían el sexo: de este modo, cada vez que uno de estos seres encontrara a su otra mitad, de esa unión pudiera obtener placer y si además se trataba de un ser andrógino pudieran tener descendencia”. 

Desde entonces los seres humanos nos vemos condenados a buscar entre nuestros semejantes a nuestra media naranja con la que unirnos en abrazos que nos hagan más “completos”. Sin embargo, Zeus amenazó con cortarnos de nuevo en dos mitades -para que, así, caminemos dando saltos sobre una sola pierna-, en caso de que la raza humana no aprenda a respetar sus propios límites y a superar su peligrosa arrogancia.

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